La fiscal federal Lucía Orsetti, a cargo de la Sede Fiscal Descentralizada Tartagal, formalizó la investigación penal e imputó a dos ciudadanos bolivianos acusados de realizar un vuelo sin la debida habilitación e intentar contrabandear una avioneta Cessna 210, desde el aeródromo salteño de General Mosconi.

En línea con lo solicitado por el Ministerio Público Fiscal en la audiencia de formalización, el juez federal de garantías de Orán, Jorge Gustavo Montoya, dispuso la prisión preventiva por el término de 80 días de los imputados C.M.P., piloto de 46 años, y D.M.A., de 40, acusados como coautores de efectuar funciones aeronáuticas sin habilitación. 

También se les atribuyó la coautoría de la tentativa del contrabando de importación calificado por la utilización de un medio de transporte aéreo que se aparte de las rutas autorizadas o aterrizare en lugares no habilitados por el servicio aduanero para el tráfico de mercaderías.

La investigación de Orsetti se inició a partir de la alerta efectuada el 9 de julio pasado por personal de seguridad del Aeródromo “General Enrique Mosconi”, ubicado a unos 7 kilómetros al sur de Tartagal, respecto a una maniobra aérea irregular.

La fiscalía describió en la audiencia que en la mañana de aquel día aterrizó una avioneta Cessna 210, que provendría de la ciudad entrerriana de Paraná, aunque el plan de vuelo autorizado señalaba que debía provenir desde Santiago del Estero.

Por la tarde, aparecieron los dos acusados. El piloto C.M.P. le manifestó al personal de seguridad que solo revisarían el tren de aterrizaje de la avioneta Cessna 210, y que no tenían plan de vuelo ni intenciones de despegar. Sin embargo, junto a D.M.A. abordaron la avioneta y realizaron un vuelo de prueba no autorizado, por el lapso de 35 minutos, tras lo cual aterrizaron y salieron del lugar, previo referirle al personal de seguridad que la aeronave quedaría en el aeródromo hasta el día siguiente, cuando regresarían con combustible.

La fiscalía encomendó a la Gendarmería una serie de tareas de investigación que culminaron con allanamientos y las detenciones de C.M.P. y D.M.A. al día siguiente, luego de que abandonaran su hotel y abordaran un remise. Fueron apresados en un control apostado sobre el kilómetro 1423 de la ruta nacional 34, en el acceso al aeroclub Vespucio, General Mosconi. 

En su poder tenían las llaves de la avioneta y otros elementos de posible interés para la causa. A instancias de la fiscalía, el juez autorizó el registro del cuarto de hotel, donde se encontró el envoltorio de una tarjeta SIM. Además, se revisó la avioneta Cessna 210 -valuada en 150.000 dólares y que permanece secuestrada bajo custodia de la Gendarmería-, donde pese a los peritajes realizados en la baulera y el interior de la aeronave por expertos de Criminalística de Gendarmería, no se encontraron rastros de estupefacientes. 

Montoya hizo lugar a la imputación formulada por la fiscalía y convalidó la prisión preventiva en los términos solicitados por el MPF. El juez también recordó que, en 2010, la Justicia de Paraguay había condenado al piloto a la pena de 20 años de prisión por el tráfico de 440 kilogramos de cocaína. Sin embargo, al cumplir cinco años de la condena, el hombre fue autorizado a regresar a Bolivia, donde terminó de cumplir la pena.